BASE 1 POLVO ERLINGEN – HIPERSENSIBILIDAD INMUNITARIA

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Base-1

HIPERSENSIBILIDAD INMUNITARIA Calor Tóxico. Calor-Plenitud de la Sangre

En condiciones óptimas, hay un equilibrio perfecto entre las defensas inmunológicas del hombre y los microorganismos presentes en la piel, en las mucosas o en el aire. Pero puede ocurrir que este equilibrio no sea perfecto y que las defensas del organismos sean deficientes, dando lugar a debilidad inmunitaria y riesgo subsiguiente. Pero es preciso aclarar una situación inmunitaria absolutamente distinta, la hipersensibilidad a toxinas, donde la inmunidad actúa de forma exagerada disponiendo una hipersensibilidad inmunitaria.

Para entender el objetivo de la BASE-1 es preciso imaginar una muy común situación biológica de calor interno, de exceso metabólico, de calor de la sangre. Es una hiperactividad interna sea por producción enzimática excesiva, sea por exceso orgánico o por exceso sistémico. Este preparado tiene como objetivo equilibrar esta respuesta inmunitaria exagerada y la hipersensibilidad a toxinas y tratar eliminando la causa, es decir, “enfriando” el exceso metabólico y desensibilizando.

 

Este terreno de Calor Tóxico se expresa con lo siguientes SÍNTOMAS:

1.-Fáciles y frecuentes fiebres elevadas.

2.-Repetidos procesos inflamatorios diversos como anginas, gastroenteritis, faringitis, colecistitis, infecciones agudas, colitis infecciosa, conjuntivitis, etc.

3.-Repetidas lesiones purulentas como abscesos, forúnculos (diviesos), etc.

4.-Repetidas erupciones cutáneas.

5.-Fáciles epistaxis, sed, cuerpo lingual rojo o francamente escarlata, capa saburral amarilla o amarillenta, pulso rápido y ancho. Rostro y aspecto rojo y fuerte.

6.-Algo exultante y obvio: CALOR, calor interno, hipertermia, sed.

 

Dentro de la misma dialéctica establecida para el diagnóstico del Calor Tóxico, se establece el análisis de este síndrome de Calor de la Sangre, al que se identifica con los siguientes SÍNTOMAS:

1.-Fiebres fáciles y frecuentes.

2.-Erupciones cutáneas marcadas como acnés, eczema.

3.-Agitación emocional, incluso comportamiento maníaco y/o espíritu turbado.

4.-Espasmofilia.

5.-Fáciles hemorragias (epistaxis, hematemesis).

6.-Mejillas rojas, boca y garganta secas, lengua escarlata e incluso punteada de rojo.

7.-Pulso fino y rápido.

Algunas de las patologías que pueden expresarse  en los síntomas que caracterizan el Calor Tóxico son: anginas, faringitis, otitis superior, parotiditis, fiebre elevada, pancreatitis, colecistitis, apendicitis, abcesos, peritonitis, colitis, infartos, osteomielitis, varicela, rubeola, delirio, acné, forúnculos en cara, gingivitis, dermatitis, abcesos internos, mastitis, apendicitis, conjuntivitis, blefaritis, herpes labial, ulceraciones, aftas, encefalitis, meningitis, scarlatina, fiebre tifoide, necrosis aguda de hígado, forúnculos en cuello, forúnculos en nuca, bocio, ganglios linfáticos en garganta, psoriasis, forúnculos, alergia cutánea, urticaria, flemón, otitis, mastitis, colitis aguda, enteritis, disentería, dolor abdominal y diarrea con pus.

Las plantas medicinales que han servido de base de estudio antes de su final formulación son las siguientes:

Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito respiratorio y O.R.L.: Bardana, Espino blanco, Abedul, Ruibarbo, Remania, Borraja, Cimífuga, Agrimonia, Malvavisco, Marrubio, Pulmonaria, Eucalipto, Mirtilo, Limón.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito cardiológico y vascular: Sauce blanco, Viña roja, Espino blanco, Azahar, Bardana, Eucaliptus, Vinca, Limón, Pasiflora, Valeriana.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito hepático y digestivo: Agrimonia, Mirtilo, Bardana, Limón, Enebro, Malvavisco, Maíz, Milenrama, Vitex agnus, Malva, Ortiga, Hidrastis, Castaño de indias, Mejorana, Melisa, Ylang-Ylang, Árnica.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito genitourinario: Bardana, Agrimonia, Abedul, Fumaria, Enebro, Limón, Malvavisco, Ylang-Ylang, Malva.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito dermatológico: Hamamelis, Mejorana, Ortiga, Llantén, Agrimonia, Bardana, Limón, Diente de león, Sauce, Abedul, Borraja, Saúco, Ylang-Ylang.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito oftalmológico: Pulsatilla, Agrimonia, Eufrasia, Meliloto, Viña roja, Llantén.

        Para inhibir el Calor Tóxico en el ámbito neurológico y nervioso: Vinca, Espino blanco, Árnica, Azahar, Tila, Rauwolfia, Valeriana, Melisa, Verbena.

Para inhibir el Calor de la Sangre se prescriben exactamente los mismos principios.